Temas de Nuestro Pueblo

[FRATERNIDAD MUSICAL] [UNA PANADERIA] [EL BAUTISMO

[LA SANTA MONTAÑA] [SEMANA SANTA] [LA CANDELARIA]

[LA BARBERIA DE YAYO] [FIESTA DE CRUZ] [NAVIDADES EN MI PUEBLO]

[PLAZA DE MERCADO] [EL GALLERO]["IMPACTO 68" DE PATILLAS]

[CLUB ATLÉTICO DE LOS POLLOS][EL REAL TRIO][POBLACIÓN DE PATILLAS (1970)]

[LA TUNA DE LOS POLLOS][SORORIDAD ALPHA ZETA SIGMA][CENTRO DE SALUD]

[SERVICIO DE BOMBEROS][EL TELEGRAFO][FIESTAS PATRONALES]

[FESTIVAL DE JUDAS][LEGIÓN AMERICANA][EL SISTEMA DE RIEGO DE PATILLAS]

[LA ESCLAVITUD EN EL DESARROLLO INDUSTRIAL]

FRATERNIDAD MUSICAL

La velocidad de los acontecimientos humanos a veces no nos permite percatarnos de unos valores altamente significativos en los pueblos. 

La velocidad de ese acontecer distorsiona la realidad en el hombre, situándolo en un estado espiritualmente mediocre.  Esa mediocridad solamente puede ser revitalizada con la vivencia del concepto hermandad.

Por hermandad entiendo, aquel que te tiende las manos sinceras, aquel que en momentos de angustia comparte contigo la pena, aquel que conjuntamente contigo, le canta al amor.

"Amigo, vaya un amigo"...dice el cantor popular.  La proyección dubitativa de esta línea se desvanece al encontrarse frente a frente con una verdadera hermandad.  Amparándome en esta premisa y sin temor a equivocarme, entiendo que aún la muerte no puede separar a los verdaderos hermanos.  Es probable que algunos problemas familiares en algunos casos, distancie las relaciones sociales, eso sucede en todas las familias, no obstante, al fin y a la postre, la relación filial hace que las aguas sigan su cauce normal, esto es, se normalicen las relaciones.

Es altamente loable la convivencia de un grupo musical por más de cuarenta y cinco años.  De ese hecho se pueden hacer muchas inferencias.  Solamente deseo señalar que el denominador común para ese fructífero convivir, es el amor entre hermanos.

El Conjunto de Felito Plaud o Felito y su Conjunto es un grupo que irradia bondad, perfuma el ambiente con su música, preserva el folklore puertorriqueño y sobre todo es misionero del Redentor porque su música es un mensaje de amor.

Hace aproximadamente cuarenta y cinco años estaba un grupo reunido en la residencia del señor Felito Plaud celebrando una fiesta familiar.  Don Felito Plaud, amante de la música, saca del estuche su hermosa guitarra y empieza a "guarachar".  Don Esteban Mariani se une y así comienza a cantar.  Después aparece Don Possolo Torres para acompañar al grupo.  Los transeúntes se detienen para escuchar aquella hermosa música.

Acto seguido surgieron invitaciones para bautismos, aniversarios y otras fiestas familiares.

Este es el comienzo de esta fraternidad musical. 

A partir de aquel momento histórico, quedó sellado en los corazones de los músicos un pacto eterno de unión y una misión que cumplir:  llevar la música típica de Borinquen por todo Patillas y todo Puerto Rico.

UNA PANADERIA

Al escribirse sobre tradiciones o costumbres de nuestro pueblo hay que por fuerza señalar una noble panadería.  Es posible que muchas personas hayan pasado inadvertido este lugar por no conocerlo o porque conociéndolo, no ven su grandeza.

 

Es una panadería sí...pero única en Patillas y quizás en Puerto Rico.  Tiene doble faceta y podríamos escribir una historia de cada una.  La primera de un padre.  Don Laureano Lebrón, que supo multiplicar sus esfuerzos para levantar una numerosa familia.  La segunda, la de sus hijos:  Don Guillermo y Don Heriberto Lebrón, que con gesto noble encaminaron a una pléyade de jóvenes.

 

Esta es la fase que quisiera destacar sin restarle valor a la primera.  Hay que destacarla si se quiere hacer honor a la justicia.

 

Fueron muchos los jóvenes de este pueblo los que ganaron sus primeros dólares en este lugar.  No hay duda de que estos jóvenes tenían que laborar con tesón para cumplir sus tareas, pero simultáneamente iban cobrando conciencia de la dignidad del trabajo.  Sus acciones en las faenas eran el eco del mandato de Cristo "ganarás el pan con el sudor de tu frente".

 

Quisiéramos enmarcar aquellas láminas juveniles que se suscitaron en aquel lugar.  Cada figura es una pintura aparte dentro de la excelencia conceptual de todo el cuadro.  La clarividencia nos hace ver a Guillo y a Heriberto como los maestros, transmitiendo sus conocimientos cosechados en la escuela de la vida.  Vemos con claridad y complacencia que las semillas que estos dos grandes hombres sembraron en las delicadas mentes de estos jóvenes, han dado los más hermosos de los frutos.  Me reafirmo una vez más en la creencia de que para guiar a la juventud, más que títulos universitarios hay que tener nobleza de corazón.  A éstas dos figuras, les sobra.  Es por eso que con sus sabios consejos pudieron lograr lo que tal vez los títulos no logran.

 

¿En qué radica el costumbrismo o tradición en este lugar?  ¿Será en el despertar matutino de mis compueblanos para la compra del pan?  Creo que tiene algo de costumbre, pero lo veo más en términos de una necesidad a saciarse.  El costumbrismo lo veo a través de los jóvenes que elaboran el preciado alimento.  Solían muchos de ellos, probablemente para autoestimularse psicológicamente, entonar cánticos románticos...

 

                        Del cielo bajaron dos estrellas

                        y encendieron luz en tu mirar

                        Vinieron a darle un alma a ella...

O un tararear de una copla puertorriqueña en las proximidades de la Navidad:

 

                        Tara, ra ra ra ra ra

                        De tierra lejana

                        Tara, ra ra ra ra ra

                        venimos a verte

                        Tara, ra ra ra ra ra

                        nos sirve de guia

                        Tara, ra ra ra ra ra

                        la estrella de oriente...

O el silbido de un alma por el amor a su patria.  

 

                        Fu fu fui fu fui fui

                        En mi viejo San Juan  

 

                        Fu fu fui fu fui fui

                        Cuántos años forjé

 

                        Fu fu fui fu fui fui

                        En mis sueños de infancia

 

                        Mi primera ilusión...

Enhorabuena Dios quiso ofrendarnos estos dos hijos a Patillas y no a otro pueblo.

 

"Por sus obras os conoceréis que sois mis discípulos", decía el Maestro.  Tal parece que ellos siguieron ese hermoso precepto cristiano, porque aquello que comenzó en forma sencilla ha engrandecido el intelecto y el amor en aquellos jóvenes.

 

Sin pretensiones cronológicas deseo señalar algunos que dieron sus primeros pasos en esta noble panadería.  Tenemos por ejemplo a Antonio Luis Navarro (Toti), valiente y decidido joven que trabaja dos días en la panadería y estudia tres en la Universidad de Puerto Rico.  Con su inteligencia, y sobre todo su empeño por el triunfo contra las adversidades, logra su Bachillerato en Ciencias Sociales.  Actualmente es supervisor en Servicios Sociales.

Desfiló por mucho tiempo en todas las fases del trabajo José Davis, graduado de la Universidad de Puerto Rico con calificaciones sobresalientes en el campo de la Administración Comercial.

 

También hizo incursiones en las múltiples fases del quehacer en esta panadería el actual Lcdo. Norberto Montes.  Hombre de grandes principios cristianos.  En una ocasión fue profesor de Sindicalismo en la Universidad de Puerto Rico.  Su hermano Félix también se paseó entre los quehaceres de la panadería.  Estudió y hoy es todo un profesional graduado de la Universidad de Puerto Rico, profesando el ministerio en la Iglesia Pentecostal.  Su otro hermano, Agapito, le siguió los pasos a los mayores, también laboró en la misma, se graduó de fotolitografía y ejerce su profesión en la Capital.  El más joven no quiso quedarse atrás e imitó a sus hermanos mayores, me refiero a Cleofe Montes, sargento de la Policía de Puerto Rico.  Toda una familia de hombres de bien, comenzaron en esa famosa panadería bajo la tutela de don Guillo y don Heriberto.

 

Con estímulo momentáneo, al despertar el alba y el comienzo de la jornada (para algunos mayores de aquel entonces) le precedían un "palo de romo" del mejor, del "cañita".  La mayoría utilizaba el café prieto, estímulo fisio-psicológico, "para que las pupilas no se juntasen".

 

Al culminar la tarea asignada, esto es, cuando ya el delicioso pan lo habían depositado en los grandes cajones, listos para la venta, solían reunirse y comentar algunos sucesos, también el refraneo hacía su entrada por voz de los jóvenes, de don Guillo y don Heriberto.  Solían recordar escenas de la vida patillense y le daban matices de jocosidad.

 

-Recuerda cuando cogieron el bailarín durmiendo.  Ahí comienza el relato de un señor que vino a Patillas, con la misión de bailar cientos de horas.  Alguien de la población, no recuerdo, se subió a un árbol de la plaza para corroborar y "cuando todos dormían", a eso de las tres de la mañana, el señor bailarín se acostó a dormir.  La estrepitosa risa es contagiosa a los efectos del relato.  También señalan a "mano Manca", personaje surgido de un siniestro en el Teatro Gloria, adaptado al refraneo popular.

 

Es bien difícil, o por lo menos demasiado largo, el esbozar la tarea que realizaron estos jóvenes por lo que me circunscribo a la síntesis.

Cabe mencionar entre otros a Eduardo Meléndez, estudiante sobresaliente de la Universidad de Puerto Rico, ostenta una Maestría en Salud.  Recordamos con cariño a otro hijo de este pueblo que campeó por todos los lares de esta institución, me refiero a Plácido Corpes (Masaso), con gran interés en las cuestiones mecánicas se convierte en Técnico de Refrigeración.

Prosiguiendo con este hermoso desfile deseo traer a escena a Babiano Rodríguez (Viti Chiquito).  Hombre de corazón sano cuya vida se ha traducido en laboriosidad fabril allende los mares.  Estudió un curso de contabilidad y mecanografía.

 

Otros dos hermanos que hicieron incursiones en esta academia fueron Víctor e Ismael Tañón, se pasearon por todas las fases del hacer panderil.  Son hoy día buenos ciudadanos. Se han labrado un digno porvenir como consecuencia de aquellos primeros pasos.

 

Es que es tan loable la gesta de don Guillo y don Heriberto que no quisiera abrumarlos con nombres; pero si es hermoso lo que ellos hicieron, es igualmente hermoso lo que estos jóvenes lograron.

Otros que también recogieron buenos frutos en esta escuela fueron Pedro, Junior y Luis Santiago.  Los tres se marcharon de nuestro pueblo hace algunos años, pero queda en ellos grabado como signo indeleble esta academia de la vida.  El primero se dedica a la agricultura, el segundo es un expolicía y el tercero cultivó la fisicultura, logrando altos galardones en la ciudad de Nueva York.

 

Digno de admirar es Néstor Tañón Alvarez, "el hombre e la eterna sonrisa".  Con su gran empeño y luchando contra los obstáculos de la vida, estudia y trabaja arduamente, graduándose en la Universidad Interamericana.  Su hermano, Jesús Tañón, hizo incursiones en esa panadería, hoy tiene su familia y se desempeña en trabajos fabriles.

 

Quiero excusarme con aquellos que no aparecen en este pentagrama musical, escrito con las notas musicales más exquisitas.  He tratado por todos los medios de mencionarlos a todos, pero a veces las circunstancias históricas nos traicionan.  Si tú desfilaste por ese hermoso sendero, regresa al pasado y goza la magnitud alcanzada por ti y estos jóvenes.

 

La panadería de los Lebrones será recordada por siempre como una academia de arte, del más hermoso de los artes, el de "servir al prójimo".

EL BAUTISMO

"Yo te bautizo, en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo..." Palabras que rememoran a Juan el Bautista en el río Jordán.  Palabras de alta significación cristiana pues con el bautismo nos liberamos del pecado original.  Esa es su esencia.  Este sacramento enmarca una vieja costumbre en nuestro pueblo.

De antemano se escogen los que habrán de ser los padrinos.  Estos, a su vez, ampliarán el núcleo familiar.  Parecen prometerse ayuda mutua en todo momento que las circunstancias lo requieran.  En muchas ocasiones se observa este compromiso con el sello del abrazo o de un apretón de manos.  Es en la iglesia donde por primera vez le llama el uno al otro -Compai... de ahí en adelante esta palabra precederá al nombre de la persona.  -Compai Pedro, ¿cómo está?...

Ahora se dirigen a la casa de los progenitores.  Se observa en el hogar un escenario festivo.  El padrino le obsequia una "gala" al ahijado, un billete con muchos dobleces que se reduce a un pequeño rectángulo ilustrativo de la cifra.  Ese gesto noble es el inicio de lo que habrá se ser la gran fiesta.

La guitarra y el cuatro no se hacen esperar y entonan una alegre plena puertorriqueña.  La alegría es contagiosa, lo que da inicio al baile.  Jóvenes y viejos disfrutan de la música.  Siguen llegando los invitados con regalos para la criatura, aquello que comenzó con quince personas ahora suma cincuenta porque los no invitados también son bienvenidos y se les trata igual.  Es una manera especial del patillense que le ofrece su hogar y su alta hospitalidad a todos no importa su procedencia.  Es que nuestros compueblanos tienen un hondo sentido de familia extendida.

El vino libera parcialmente las inhibiciones y le da paso al diálogo, a las presentaciones y a compactar los nexos fraternales.  Los pequeñísimos disfrutan a sus anchas correteando, ensuciándose el trajecito blanco y ensuciando todo o que encuentran a su paso.  Eso es agradable a los espectadores.

Rompe el diálogo, la música sonora del conjunto.  Ahora el espacio resulta pequeño pero agradable porque la mayor parte de las personas bailan.  Es un sincero compartir entre hermanos.

En este ambiente de sana festividad pasan las horas inadvertidas.  A eso de las tres de la tarde el lechón asado ace su entrada al escenario.  La diligencia y rapidez con que la anfitriona sirve el plato de arroz con gandules, vianda y lechón asado es admirable.  La algarabía empieza a disminuir poco...a poco...  comenzó con uno el silencio y ahora es total.  De vez en cuando hay una frase de halago para el lechón, el arroz, la vianda o las bebidas, pero no pasa de una frase.  En este momento el ejercicio "mandibular" tiene prioridad.

Pasado unos instantes, aquel que empezó primero rompe el silencio, a éste le suceden otros hasta formar la nueva algarabía.  Los niños vencidos por el sueño descansan placenteramente, los mayores luchan porque esto no les suceda.

Después de un tiempo considerable, los músicos se reaniman y vuelve de nuevo la música a hacer su aparición.  El baile se "prendió"  de nuevo.  -Compai, baile con la comai pa'  que baje el almuerzo.  El compai se anima, contagia a otros.  La fiesta sigue pasada la tarde y, en muchos casos, hasta...?

Así se celebra el bautismo en mi pueblo.

 

LA SANTA MONTAÑA

Para el año 1902, según la versión popular, apareció n las altas montañas del barrio Real, una señora de nombre Magdalena.  En aquel entonces, estas montañas estaban casi desiertas, la gente iba a aquel lugar a cortar árboles para hacer madera y para leña.

Se dice que la presencia de esa predicadora causó un enorme impacto desde el punto de vista religioso.  Se esparció la noticia y no eran pocos los que acudían a la montaña para oir su predicación, su evangelio.  Antes de la predicación acostumbraba rezar el rosario.  Motivaba y tenía un don especial para convencer a las personas en términos religiosos.  La gente seguía "al pie de la letra" su exhortación para que acudieran a la iglesia y meditaran.

Las actitudes piadosísimas y apostólicas de aquella señora hacen que sus seguidores le construyan una choza y la carguen en hamaca cuando iba a predicar.  Otros señalaban que su verdadero nombre era Elena; de blanca tez y de voz dulce y solemne.  Su gran filosofía, sus prédicas, su vida misma se podría resumir en "amarnos los unos a los otros como Dios nos ha amado".

Nuestra Madre, como solían llamarle, después de dos o tres días de meditación, encerrada en su humilde choza, solía viajar a sitios que le había indicado el Espíritu Santo, según ella manifestaba.

Hay otras versiones conflictivas en torno a su alimentación.  Unos dicen que ayunaba tanto, al extremo de ingerir solo agua y pepitas de naranjas.  Otros dicen que comía de todo.  Dejo a vuestra consideración ese detalle.

Vestía con habito blanco, guantes blancos, alegan los que la vieron.

Dicen que esta señora escogió doce niñas y éstas le acompañaron en el monte.  Las educó en términos cristianos para que sirvieran de misioneras después de su muerte.

No vamos a cuestionar estos aspectos señalados anteriormente porque lo grandioso es que desde su muerte (1910) han quedado latentes en este pueblo sus enseñanzas cristianas.  En honor a esa piadosa mujer con dones especialísimos para predicar la palabra de Dios, se le ha hecho una capilla para que el pueblo vaya a orar.  Es una tradición cultural-religiosa única, por lo que sienta un precedente histórico.

A la Santa Montaña acuden en cualquier época del año.  Se ofrecen misas, retiros espirituales, conferencias, rosarios y peregrinaciones.           

SEMANA SANTA

San Juan dice:  "Tanto amó Dios a los hombres que les entregó a su propio hijo".  Es época en que recordamos la crucifixión, muerte y resurrección de nuestro Señor Jesucristo.

Es Domingo de Ramos, la entrada triunfal de Jesús a Jerusalén, es la entrada triunfal de los patillenses que le aman, que usan los ramos de palmas para vitorear al Señor.  Es hermoso ver centenares de cristianos reunidos en la plaza y frente a la iglesia esperando el momento de partida de la procesión.  Es noble el gesto de regalar ramos a los que no poseen para que todos simbólicamente reciban con brazos amorosos a Jesús.  Es un desfile de amor por las calles de nuestro pueblo.

Se observan ancianos, mujeres y niños con los ojos brillantes, reflejando el goce que emana de sus corazones.  Terminada esta proyección de hondo sentimiento cristiano se dirigen al templo para recibir la bendición.

No son pocos los patillenses que se preocupan por el arte en términos de la creatividad de ramos en forma cónica, circular y triangular, dando la sensación de un árbol con frutos.  Tal parece que esto es agradable a los ojos del Nazareno y ellos se preocupan por agradarlo.  No son pocos los que guardan con esmerado sigilo la rama bendita adquirida ese domingo, hasta el próximo año.  No son pocos los que la tienen presente en su alcoba conmemorando un grato recuerdo.

A partir de ese día queda en el ambiente físico y en las conciencias un aroma de espiritualidad.

Es Lunes Santo para el mundo Cristiano.  A pesar de que el trajín de la vida continúa normalmente, hay una clara conciencia de santidad, es un lunes diferente a los otros del año, matizado de cristiandad.  De igual forma,transcurre el martes...

El Miércoles Santo se percibe con mayor intensidad el clima espiritual de nuestro pueblo.  Se lleva a cabo aproximadamente a las siete de la noche la procesión del Nazareno.  Es otra gran manifestación de amor a Dios y al hombre.  La figura del Nazareno cobra vida y se proyecta entre nosotros, es grandiosa e indescriptible la majestuosidad de su rostro, la radiación de su mirada.  Al unísono y con voz que se eleva al Cielo, entonan cánticos de alabanza al Señor, es una reafirmación en la fe expresada con sus rezos, Padre Nuestro que estás en los Cielos...Culmina esta santa procesión con la bendición del sacerdote en el templo.  Después de concluir esta jornada espiritual, unos marchan a sus casas, otros se quedan platicando con los amigos, los jóvenes manifestando el amor a sus seres queridos, pero en todos hay un denominador común:  la felicidad.  ¡Son tan felices!

La mañana del Jueves Santo, es de quietud.  Los feligreses visitan el templo para orar, conmemoran la Cena de Nuestro Señor Jesucristo.  Las iglesias cristianas ofrecen sus servicios religiosos a distintas horas el día.

A las tres de la tarde del Viernes Santo, Jesús de Nazaret es crucificado y muerto.  Es otro día diferente a todos los del año.  Los patillenses conservan esta tradición cristiana y se desbordan en la plaza.  Quieren hacerse eco de la magnitud del acontecimiento cristiano y acompañan al Santo Entierro, miles de personas.

Son muchas y hermosas las estampas que desfilan por nuestras calles en la santa procesión.  En ese momento es que el hombre medita y habla consigo mismo sobre la finalidad de Su muerte "la redención, la unión de todos" en un amor sin fronteras.  No son pocos los que se han prometido acompañar al Santo Entierro mientras vivan y se olvidan de la sombra, el sofá acojinado y otras posturas acomodaticias para recibir un ardiente sol y acompañarle.

La cámara fotográfica de la imaginación recoge a una joven vestida a la usanza de aquella época, haciendo el papel de la Buena Samaritana.  En medio de cánticos se observan niños portando cintas multicolores e impresas con las "Siete Palabras".

La ancianidad está representada por centenares que hacen caso omiso a la fatiga y el cansancio.  Conmueve la personificación de la Virgen María, por la señorita Zoraida Estrada, el Vía Crucis del Señor y sobre todo el deseo expreso de los patillenses de cargar en hombros y estar cerca de la Virgen y el Señor.

Es estampa conmovedora la representación de Cristo hacia el Monte Calvario, es en vivo representado por jóvenes de la comunidad.  Este desfile de aproximadamente tres mil personas culmina en la iglesia, el templo resulta pequeño, por o que centenares de personas escuchan la palabra de Dios en las proximidades de la iglesia.

Todas las iglesias cristianas patillenses recuerdan, veneran y explican las "Siete Palabras".

En la noche del Viernes Santo se observa otra manifestación de fe y amor por el que nos dio la vida.  Se desborda nuestro pueblo cristiano en la procesión de La Soledad.  "Miles de cirios encendidos alumbran el camino de la verdad".  Miles de almas acompañan el dolor y sufrimiento de la Virgen por la muerte de su Hijo Amado, la muerte de Dios.  Se observan los rostros compungidos por el dolor que le causa su partida.  Se acentúa en las vestimentas los colores blanco, negro y cardenal como proyección de duelo.  Culmina esta manifestación con la Bendición.  La distancia, ni el tiempo son obstáculos para el asistir a estos actos de alta religiosidad.

Es sábado, Sábado de Gloria.  Queda estampado en los corazones de nuestros hermanos, la vida, pasión y muerte de Nuestro Señor.  El pueblo todavía está de luto y lo expresa con las visitas al templo y la abstención festiva.  Unos siguen la vieja tradición y cantan Gloria a las diez de la mañana, otros la cantan a las doce de la noche.  En materia de tradición e historia es el momento de la resurrección de Cristo, es la "plenitud del amor inmortal".

Aproximadamente a las doce de la noche se celebra la Santa Misa.  En ella se canta a viva voz el "Gloria".  ¡Cristo ha resucitado!  ¡Alabado sea Dios!  ¡Es el triunfo!  Es el triunfo absoluto de la incomprensión y una muerte injusta.

Pasada la misa, los feligreses se dividen por sexo, las mujeres acompañan a la Virgen María y los hombres al Cristo resucitado.  Salen por rumbos diferentes entonando cánticos de alabanzas, "Bendito, bendito, bendito sea Dios..." En un punto determinado se encuentran la Madre y el Hijo, es un gran momento emotivo y significativo para el pueblo cristiano.  Todos se arrodillan para reverenciar al Salvador del mundo y a su Madre.  Al unísono rezan el Padre Nuestro.  En ese sagrado momento de amor maternal, son muchos los que luchan consigo mismo para no aflorar lágrimas, otros no pueden remediarlo.  En la inmensa alegría la que hace llorar, la que hace latir aceleradamente los corazones, es otra proyección de amor.  Todos eslabonados por ese gran Amor regresan al templo, ya es Domingo de Pascuas...

LA CANDELARIA

 Según el dicho popular, aparentemente para principios del siglo XIX, en el pueblo de San Sebastián, se ahogó un señor en un río muy profundo.  La esposa desesperada hace sus rezos, le pide a la Virgen para que aparezca el cadáver de su esposo.  Después que varias personas se sumergieron tratando de encontrar el cadáver, a la señora se le ocurre utilizar una tabla y sobre la misma una vela.  Lanza la tabla al agua y acompaña la trayectoria con rezos a la Virgen.  Cuentan que la tabla se deslizó un trecho considerable, luego la detuvo.  La señora, como por obra divina, dijo:  ¡Ahí está mi esposo!  Se sumergieron y efectivamente, encontraron el cadáver.  De ahí el origen de La Candelaria, según la versión popular.

Según el profesor Pablo Garrido, cuando llegaba el 2 de febrero, la sierra se llenaba de alegría, que se comunicaba a los pobladores.  Desde bien temprano, los campesinos se dedicaban a recoger ramajes secos, troncos, bejucos, higueras, mayas que los colocaban en la coronación de un gran montículo de leña para en cuanto ésta ardiera, reventaran los higueros como si fueran petardos restrillantes y las mayas ardiendo formaban en el aire una nube de estrellas.  En un espacio llano y limpio de hierba hacíase la hoguera o candelaria.  Era la creencia generalizada de que el que no la hiciera tenía como castigo quemársele la casa en cualquier día del año.

En Patillas, cuentan los abuelos que se reunían entrada la tarde en el barrio Los Pollos, se organizaban en una procesión y desfilaban a pie hasta el pueblo.  En el pueblo se les unía otro gran grupo de personas de los barrios restantes y del pueblo.  Era una hermosa procesión con miles de cirios encendidos que desfilaban alrededor del pueblo.  Esta hermosa procesión iba acompañada de rezos y cánticos de alabanza a la Virgen y al Señor.  Después de la procesión entraban en la iglesia a recibir los sacramentos de la misa.  Una vez terminada la misa, se veían grandes fogatas conmemorando el día de la Candelaria.  Algunos lo hacían por la devoción a la Virgen, otros conmemorando lo que ellos creían el milagro de San Sebastián, otros lo hacían por imitación, la mayoría se satisfacía al ver el resplandor del fuego.  Lo cierto es que era un iluminar al mundo cristiano.  En el fondo, la tradición propicia la oportunidad para reunir una gran cantidad de cristianos y así alabar al Señor.  Lo cierto es, que equivocado o no, el origen de esta tradición cristiana el pueblo se engalanaba y los patillenses vertían en palabras y acciones su amor a la Virgen y a Cristo.

Hoy la forma de la Candelaria ha cambiado.  Se espera la hora más oportuna (entrada la tarde) y se reúnen todos los feligreses en un lugar conveniente fuera de la iglesia con las velas apagadas.  Después viene el sacerdote con sus ministros y se encienden las velas.  La procesión se efectúa con los candiles encendidos dentro del templo.  Se acompaña con cánticos y antígonas.  Se observa al sacerdote investido con la vestidura para ofrecer el sacrificio de la misa.

En el ceremonial católico no existe la Candelaria, existe para el 2 de febrero la Fiesta de la Presentación del Señor...

Jesús aparece en el templo como la luz que ilumina a todas las naciones.  Así lo canta Simeón, y por eso el pueblo, con intuición, llama este día (fiesta de las candelas).  Hoy es, ante todo, una fiesta del Señor...

La candela evidentemente tiene un doble significado:  el fuego simboliza el amor que le profesamos al Señor y a los hermanos; la luz como símbolo de la verdad y la sabiduría, la que habrá de iluminar al hombre por el sendero recto de la verdad y hacia Cristo.

La Candelaria en su forma ha cambiado algo, pero la esencia de la misma siempre ha estado presente.

Patillas, como pueblo cristiano, lo entiende así.  Es por eso que persiste en la celebración de esta tradición religiosa, la Candelaria.

LA BARBERIA DE YAYO

Los pueblos, como los hombres, tienen alma.  El alma de un pueblo y, en especial el nuestro, se reviste de un costumbrismo especial, en una histórica barbería.

Lugar que se remonta a medio siglo, en que desfilaron desde las figuras más humildes hasta las de más elevado prestigio social-económico.

Rememora este rincón de nuestro pueblo un pasaje colonial con matices modernistas.  Es poco probable que la generación de mediados de siglo XX no conozcan la barbería de Yayo, o a Yayo, el barbero.  Existen razones más que suficientes para recordarle, entre otras, el servicio que prestaba en el difícil arte del fígaro.  Son incontables la variedad de cabellos que se entregaron a sus expertas manos.  En el diálogo con el cliente tenía que apelar a su autodidactismo para hablar historia, leyes, deportes...

Ya sacudiéndole el pelo del paño que le cubre la camisa, el cliente sabe que el recorte está casi terminado.  El barbero busca el espejo de aproximadamente doce pulgadas cuadrado, lo pone detrás del cliente para que con el espejo del frente éste le sirva de retrovisor y observe y evalúe la obra del fígaro.

            -Ta' muy bien, don Yayo.

En eso, el barbero, que todavía tiene la escobilla en la mano, se acerca y le sacude algunos pelitos que se le han quedado en la camisa.  Además de darle el servicio, en la mentalidad del barbero está presente el que "un cliente agradecido vale por dos".  O como solía decir, "más vale pájaro en mano que cien volando".

Eso transcurre con la velocidad del sonido, pues ya la experiencia de tantos años le había habituado a esto.

Después de pagarle el precio justo en aquella época, creo que eran setenta y cinco centavos, el barbero le decía al cliente:

            -Muchas gracias, y ... hasta pronto.  El cliente salía complacido de la barbería.

            -Véngase, licenciao, le toca el turno.

            -¿Cómo está, don Yayo?- le pregunta el joven jurisconsulto.

            -Luchando con la vida.

Esta era la introducción de lo que había de ser un diálogo encadenado sobre las leyes.  Esto lo sabía el barbero y en muchos casos su psicología recogida en los pasajes de su vida, tenía que hacer sentir bien al cliente, relajarle las tensiones emocionales para que no estuviera tenso e incómodo, nada mejor que "darle por donde le duele", es decir, hablar de lo que al cliente le interesa, siente, sabe hacer, le gusta hacer, o le gusta hablar.

El barbero conversaba, pero simultáneamente iba recortando al licenciado, lo miraba de aquí y de allá procurando "rebajarle" un poquito de pelo con la tijera en el lado derecho sobre la oreja para que "emparejara" con el izquierdo.  Después de sacudirle el pelo, "le unta lavasa de jabón" alrededor de las patillas y en la parte trasera de la cabeza.  Zas, Zas, Zas se oía el choque de la navaja con la "correa de asentar", ya está lista para deslizarla, para hacer alarde de su precisión.  En ese momento de suspenso, el barbero le hablaba al cliente con un doble propósito, el de autoconfiar en sus habilidades y el de transmitirle esa confianza al cliente.  Creo que cumplía con ambos porque el cliente "no tragaba gordo", ni se le veía nervioso, por el contrario, tenía plena confianza en el barbero.  Esto es normal, nos sucede a todos.  El locutor o el artista, siempre al iniciar su actuación, hay en ellos por lo menos una pizca de nerviosismo.  ¡El barbero es un artista!

Después d los toques finales le sigue el procedimiento que señalé antes.  Se despiden con un hasta luego.

Esta barbería, por quedar cerca de la plaza, era un atractivo para los galanes.  Desplegaban las sillas en la acera para piropear las jóvenes que caminaban por ese sector. 

La variabilidad temática era extraordinaria...deportes, leyes, chistes, películas, fiestas, sucesos, discutían jóvenes y ancianos.  Como cuestión peculiar, casi siempre ocupaban la acera de los transeúntes, comentaban que era más fresco el ambiente.

Lo cierto es que en ocasiones teníamos que estar de pie porque el conglomerado era abundante y no queríamos perdernos un solo detalle de un suceso patillense.

En repetidas ocasiones la barbería servía de fuente de información para dar una dirección residencial de un compueblano o responderle a una desconsolada esposa por su "marido perdido".

En Navidades la barbería disfrutaba de la música típica y en la víspera de Nochebuena o Año Nuevo se convertía en un centro de recreación.  Nos parece escuchar a Ismael "Magaldi", cantando:

            Madre, los Reyes ya

            no tienen corazón

            Ni un juguetito

            no me quieren regalar

            Ya no se acuerdan de los pobres

            Que dolor...

No fueron pocas las veces en que la barbería sirvió de escenario y le dio la bienvenida a los compueblanos que llegaban del "Norte" o del ejército

            -¿Cómo está el ejército, te gusta, Miguel?

            -Bueno, don Yayo...no está mal...pero me voy a licenciar, me atrae Puerto Rico

            y sobre todo Patillas...

Ese rinconcito de mi pueblo, ¡cuántos recuerdos, cuántas palabras quedarán grabadas como miras a la eternidad!

Podrá desaparecer su estructura física, pero la barbería de Yayo estará protegida con su monumental figura costumbrista.  ¡Por siempre!

FIESTA DE CRUZ

Cuentan que el día 2 de mayo, hubo un gran temblor de tierra que llenó de consternación a todos los habitantes de la Isla.

Dicen que aquello fue un temblor de "Padre y Señor Mío".  Tuvo lugar como queda dicho, el día 2 de mayo, o sea la víspera de aquel en que la Iglesia celebra la invención de la Santa Cruz; y esta circunstancia no pudo escaparse a la perspicacia religiosa de nuestros abuelos, cuya devoción crecía, como es natural, en los momentos de peligro.

Lo anterior marca el origen de una tradición en que la Cruz es la finalidad de toda la actividad.  Destellan cánticos de alabanza a la Santa Cruz.

No vamos a investigar la historia, no porque no tenga importancia, sino porque cualquiera de las versiones señalan una tradición en que la Cruz es la finalidad de la actividad.

Es con gran orgullo y un hondo sentido de religiosidad que los barrios de mi pueblo, algunas familias de escasos recursos se dan a la tarea de confeccionar el arroz con dulce y otros platos para enviárselos a sus vecinos.  Este plato es un mensaje, es un apelar a la vecindad para que cooperen económicamente ya que el mes de mayo se acerca y esa noble familia desea obsequiar a los cantores de la Cruz.  ¡Hermoso y encomiable gesto!

Son nueve noches consecutivas en honor a la Santa Cruz.  Así observamos nueve escalones del altar, los cuales noche por noche serían ascendidos por la Cruz.

Es en la Fiesta de Cruz donde predomina la decoración con flores naturales, predominando el flamboyán y las rosas en el adorno de los alrededores del pequeño altar.  El fondo y céntrico lugar del mismo abrazo el color blanco a la cruz de madera.

Se respira naturaleza pura, se respira la preservación cultural puertorriqueña por la diligencia de los patillenses.

Son las palmas las que le sirven de arco gigante para el complemento de esa hermosa pintura.  Con el beso de la brisa tropical mueve sus manos invitando a dar comienzo la gran festividad religiosa.  Se escoge, por lo general, la sala para la celebración, a pesar que los he visto en la plaza pública y en la calle.

Para grandeza mayor amenizará la actividad el conjunto musical que auna sensibilidades exquisitas en la preservación del folklore puertorriqueño, don Felito Plaud y su conjunto.

Es el conjunto el que marca el comienzo de la actividad, es la armonía personificada en el chasquear del guiro a dúo de Esteban Mariani y Leo Cochran.  Como arpas celestiales, el viento recoge las notas del cuatro de don Felito y la guitarra de don Possolo.  La puertorriqueñidad se vierte en el acompasado ritmo de la marimba de Tioto Lind.  La sinfonía lírica del acordeón de Carmelo.  Es Tito, el mensajero del amor a través del verbo musical.  El coro encabezado por Fafi Baerga, es el que da la tonalidad melódica de los cánticos. 

            Mayo florido

            Mes de las flores

            Hoy te saludan

            Los trovadores...

Pasada la primera parte se observa la generosidad personificada en la dueña del hogar y otras damas, distribuyendo a las personas el sabroso arroz con dulce, el exquisito tembleque, el apetecible dulce de lechoza y toda clase de galletitas dulces.  Para la asimilación de estos manjares le acompañan el agua loja y el ponche.  En ese interín viene por fuerza el diálogo relacionado con algún suceso reciente en la comunidad, sobre religión, y no puede el joven desaprovechar la oportunidad para introducirse y hacerle el amor a la joven de su predilección.

El tinteo del cuatro indica la continuación de las Fiestas de Cruz, ya está listo el conjunto y el coro, se oye al unísono:

            ¡Oh!  Mayo mes venturoso

            Cantemos tus alabanzas

            El que se humilla, te alcanza

            Como cáliz delicioso.

La noche se va durmiendo lentamente al compás de la sonoridad musical.

FIESTAS PATRONALES

De tiempos inmemorables se celebra en nuestro querido pueblo una tradición que responde en esencia a una cuestión religiosa.  Celebramos las fiestas patronales en los meses de julio y agosto, en honor al Santo Cristo de la Salud.

Es curioso pensar que siendo San Benito Abad el patrón y Santa Bárbara la matrona de nuestro pueblo, se dediquen las fiestas patronales al Santo Cristo de la Salud.

No estoy en desacuerdo con honrar al Patrón de los patrones, solo lo señalo como una peculiaridad patillense.

Los patillenses ansiamos la llegada de estos días.  Con antelación organizan diferentes comités (deportes, bailes, religiosos, etc.) para dirigir las fases de las fiestas.  Se escoge a una persona de la comunidad que se haya destacado en alguna fase del quehacer, para dedicarle las fiestas.

El día 28 de julio y con el estruendo de un "cohete" y una alegre diana marca el comienzo de la festividad.  La población patillense entiende que habrá de unirse a los festejos para mayor lucidez de la misma.  Ya el escenario está preparado, los personajes están listos para entrar en escena.  Se observan veinte "kioskos" adornados con ramas de palmas de coco y pequeños murales, la cancha está forrada alrededor de la verja con palmas como preparación para lo que habrá de ser el gran salón de bailes y espectáculos, los "fotogiros" están listos para retratar las bellas damas de mi pueblo, el carrousel, la "estrella" y los carritos están listos para divertir a los chicos, un desfile de miles de bombillas en guirnaldas adornan las calles y la plaza del pueblo.

Dije se observa porque acompañé a los músicos que tocaban la diana por las calles, cuya culminación fue en la plaza de recreo.  Hay otra peculiaridad patillense y es que los kioskos, carrouseles, picas, están alrededor de la plaza y la cancha, siendo éstas el centro y punto de reunión de sus habitantes.  Esto es aparentemente un detalle sin importancia, pero si observamos con detenimiento, nos damos cuenta de que esta organización propicia el diálogo y por ende las relaciones sociales, ya que la proximidad física es mayor.

Son las diez de la mañana del día 28 de julio, primer día de fiesta, se oye la voz pregonera de maíz cocido, se percibe el olor a carne frita, el humo que despiden las viandas de los múltiples kioskos, el curiosear de los niños en el ensayo del carrousel y de la estrella, el arremolinarse de las gentes, unos para probar su suerte en las picas, otros por la mera observación.

Así transcurre el tiempo, se oye en los cielos tres detonaciones marcando las doce del día, es la llamada para hacer ejercicios gastronómicos, unos desfilan hacia sus hogares, otros aprovechan la proximidad de los kioskos y demandan frituras propias de la ocasión.

            -¿Qué tiene pa' comel?

            -Tengo maí cocío, bacalaíto frito, carne frita con guineos, pasteles

            cocidos, molcillas, pana, cerveza, refrescos, ¡de to'!

            -Dame una yunta de pasteles.

            -Va caminando.

 

Después de un aparente descanso y a eso de las tres de la tarde, la gente se dirige a la plaza pública a gozar de los juegos populares.

Observamos carreras en bicicletas, boxeo, carreras en saco, en "cuatro patas", se miden las fuerzas al halar la soga y para los glotones un concurso del más que tome maví.  Se busca un baño de lavar ropa, se llena de agua y se le hecha harina de trigo, se mezclan y luego se lanzan monedas para que los niños sumerjan la cabeza y extraigan las mismas con la boca, a veces se lanzan muchas monedas al aire para que las coja el más escurridizo.  Es un derroche de sana alegría el que desplegan los niños de mi pueblo.  Hay que señalar que estas actividades se hacen en el barrio Guardarraya, en el Mamey, Los Pollos y en otros barrios.  Como atracción especial está el día dedicado al barrio Bajos, donde además de esas actividades, se compite por subir al "palo encebao", se celebran las famosas regatas de botes de vela. 

El día le da paso a la noche, es el momento en que la Iglesia invita a los patillenses al diálogo con el Santísimo, a la celebración de la Santa Misa.

Ya comienza la plaza a engalanarse con las hermosas jóvenes de los campos y del pueblo, dan una vuelta a su alrededor luciendo vistosos trajes.  Es en realidad el inicio de un concurso de belleza.

Al sonar el octavo campanazo se oye el zumbido de un cohete hacia el cielo y simultáneamente los feligreses con un paso lento abandonan corporalmente la iglesia.  Todo sucede con una sincronización admirable.  Ya es harto difícil la selección de la belleza de la noche, no solamente por la dificultad visual provocada por la gran muchedumbre, sino por el alto número de competidores.

Se observan en los aires despliegues de fuegos artificiales, pasados los mismos, entra en escena la música como preámbulo para el gran baile de la noche.

En este período y en una tarima improvisada se hacen concursos de trovadores, cantantes de música popular, bailes, declamadores; me parece escuchar a Delia González en una poesía de José de Diego.

            ¡Ah, desgraciado si el dolor te abate

            Si el cansancio tus miembros entumece

            Haz como el árbol seco; reverdece

            y como el germen enterrado:  late.

 

            Resurge, alienta, grita, anda, combate

            vibra, ondula, retruena, resplandece...

            Haz como el río con la lluvia:  ¡crece!

            y como el mar contra la roca:  ¡bate!

 

En este ambiente festivo el que propicia el amor romántico, el amor fraternal entre los compueblanos, en el que surgen nuevas amistades, en que el diálogo remueve las cenizas de un pasado glorioso al encontrarse dos viejos amigos.

            -Caray, Marco, cuánto me alegra verte.

            -A mí también, Vití.  Han pasado casi diez años...desde que me fui pa' New York. 

Esto está tan cambiado...ya uno casi no conoce a nadie.

-Es natural, aquellos que tu dejaste niños, ya son hombres y a lo mejor ellos te

            reconocen, pero tu reconocerlos a ellos es bien difícil, le dice Vití.

            -Es verdá.  Pero lo que no cambia es la gente.

            -A propósito, Marco, tu te acuelda de la "francachela" que cogíamos de aquellos

            bailes, de...Así en este diálogo pasa el tiempo hasta que se acerca otro amigo de

            infancia, varían el tema, así otro y otro amigo con los consabidos apretones de

            manos y abrazos.  Ya Vití siente la alegría de vivir en la época pasada y en  el

            presente.

Son diez días de sana alegría para chicos y mayores.  Las fiestas patronales de Patillas, nunca han tenido que envidiar a la de otros pueblos en términos de animosidad, confraternidad y hospitalidad para con los visitantes.  Me atrevo afirmar sin temor a equivocarme que tiene verdadera resonancia en toda la isla, en especial, la costa sur de Puerto Rico.

EL GALLERO

 Revisando el pasado vemos una de las tradiciones más típicas de nuestro pueblo, el juego de gallos.  "El gallo es un animal célebre, de la más remota antigüedad y de cuyo canto se valió nuestro Redentor para recordar a uno de sus discípulos en su negación".  Así queda expresado por otros autores.  Pasando revista de la historia encontramos que la escena donde se representaba la riña de los gallos estaba en acorde con la estructura de la mayoría de las casas.  Es decir, un ranchón grande cubierto de paja o yagua.

El juego de gallo pone de manifiesto la hidalguía heredada de nuestra madre patria, ya que las apuestas se efectúan de palabras, éstas a su vez, tienen la validez de un documento legal.  Proyectan la honradez como símbolo de la puertorriqueñidad.

Quien haya visto una riña de gallos comprenderá que los actores son precisamente los gallos que exhiben su destreza física en la lucha por la preservación de su existencia.

El gallero tiene cuidado al escoger su futuro campeón.  Escoge ejemplares que han sido producto de una casta de calidad.

Estos tienen un entrenamiento muy cuidadoso ya que en la lucha va envuelto el prestigio del gallero.

Quisiera que mi pueblo se percatara que si bien es cierto que los actores son los gallos y la escena es la gallera, no es menos cierto que los que hacen posible que se lleve a cabo este espectáculo folklórico son los "cuidadores de gallos".  Estos seres anónimos que con su maestría preparan y cuidan los gallos, a mi entender, son los verdaderos galleros.

El gallero tiene sumo cuidado al escoger su futuro campeón.  Escoge aquellos ejemplares que han sido producto de una casta de calidad.  Y...¿cómo?  No nos preocuparemos mucho por el "pedigrí" del gallo pues a estas alturas, análogamente nos ha sucedido a los puertorriqueños en términos raciales.  Es muy difícil buscar nuestro origen.  Haciendo esta salvedad, sería bueno apuntar que el gallo por excelencia lo ha sido y lo será el "rubio patiamarillo rosón" de procedencia inglesa.  Se considera el auténtico gallo de pelea.

Sin desviarnos mucho del tema nos ocuparemos de el cuido del gallo que es nuestro propósito principal.

Después del nacimiento...por supuesto...No faltaba más...el cuidador de gallo (de ahora en adelante le llamaré auténtico gallero, o para acortar más le llamaré simple y llanamente gallero).  Dije que después del nacimiento, el gallero se enfrenta a la gran tarea, cuido y preparación del "pollito" para convertirlo en un gallo de pelea.

Cuando se trae el "rejón" (alambrada metálica en forma de jaula) o se trae del saltadero, (el campo, su casa en el campo donde salta y juega con la brisa, come coitre, juguetea con las hojas de los árboles) se procede a administrarle una pastilla de "vermífugo".  Esta pastilla es con el propósito de evitar la parasitosis.

Se programa un itinerario de trabajo después de quince días de descanso.  El primer día y por la mañana se le da un "traqueo" corto de diez minutos para "cortarle el cansancio".  Durante esta sesión se escoge un "gallo corredor", para que el gallito corra detrás de él y gane resistencia y fortaleza en los músculos.  Después se alimenta con pan, maíz, carne, huevo...Luego se suelta en un "rejón" grande para que el gallito escarbe, se mueva y vuele de cuando en vez al palo atravesado dentro del "rejón".  Esto le relaja los músculos a la vez que los fortalece.

Luego de una semana entre alimentos, y viviendo en el "rejón", se le administra el segundo "traqueo".  Este tiene otra particularidad, ahora se escoge un "chata" que corra más lento que el anterior pero que de vez en cuando detenga en su carrera, pelee un poco y luego siga corriendo.  De esa forma se traquea al pollito por espacio de quince a dieciocho minutos.  Finalizado el "traqueo" el gallero coge el gallo en las manos y se lo presenta al gallito para que le tire arriba, al lado, para ver el alto que brinca...

Después de finalizada esta sesión se procede a alimentarlo y se suelta en el "rejón".  Se deja pasar una semana hasta la próxima sesión de entrenamiento.

Otra parte del programa es "embotar una chata", esto es, se coge otro gallo para que pelee, se usan unos guantes especiales o "tiras" para cubrirle las espuelas a ambos de manera que no se hieran.  Lo que se pretende en esta sesión de entrenamiento es ver la "pegada", "la altura a que brinca, si riposta al golpe recibido y cómo riposta".

En otras palabras, se miden las "actitudes y aptitudes" defensivas y ofensivas del ejemplar.  En algunos casos en vez de un "chata" se usa "hollejo de guineo" o una toalla.

Estos "traqueos" tienen que ir acompañados de un cuidado esmerado con el peso en relación con la estatura.  Es decir, que si es un gallo "patilargo" por lo general con la "caja angosta" hay que conformarle su peso de acuerdo a esa característica.  Si es un gallo "paticorto" la caja, a la inversa del "patilargo", también hay que acomodarle su peso para llegar al ideal.  Aquí entran en juego consideraciones subjetivas, si está agil, si está fuerte, si "pica" bien y otras cualidades que cuando son positivas, el gallero le da el visto bueno para pelear.  Hablando de peso, quisiera señalar que los gallos varían en peso (2 lbs. y 14 oz., 3 lbs.).  Cuando el gallo llega a pesar cuatro libras, hay un temor de parte del gallero, primero porque además de ser trabajoso para cuidarle en el sentido de que hay que "pasearlo mucho", los contrincantes son escasos.  Prefieren otros pesos, menos el de cuatro libras.

Sigamos con el entrenamiento.  Ya el gallo tiene "pegada", es decir, tira la cabeza, "achueca" al "chata", no se oye el "aleteo", se ve pasar la pata más alto del cuello del otro gallo.

Respecto al recorte, le han pedido las tijeras al fígaro para cortarle la pluma de la "golilla" a dos pulgadas (esto para que no haya ventaja para ninguno), se le cortan las plumas del lomo, las caderas, el rabo y los muslos se pelan "a tronco" para que el sol le dé y cambie el amarillo por rojo.

Ya el gallo está casi listo para el combate.  Ya se acerca la hora de la marcha del hijo pródigo.  No sabemos si el gallero será el coleador o un mero espectador.  No sabemos si la tristeza en verlo pelear produce el ausentismo en la gallera o si su faena terminó cuando le entregaron al coleador a su hijo.  En muchos casos se le hace un nudo en la garganta cuando observa de lejos a su hijo en el redondel presto para la lucha.

Pensemos en este instante que el dueño de ese hermoso ejemplar es muy humano y consciente del esmero que ha puesto el gallero, lo convierte en coleador.  Así cumple toda la misión galleril.  En muchos casos no tiene el dinero que quisiera apostar a su ejemplar, por lo que siente nostalgia.  No obstante, la confianza, la dedicación y su prestigio como gallero, están por encima de todo.

En la fase del "coleo" no quiero meterme y no lo hago por una razón poderosa, porque hay expresiones folklóricas de un valor incalculable.

Quisiera apuntar que este gallero es a su vez el que los "arma" (le pone las espuelas).  Se presenta una estampa previa a la pelea que nos concierne.  Se preocupa por las espuelas, el dueño del gallo extrae de una cajita pequeña un par de espuelas, el "armador" se las prueba, pero no le ajustan bien.  Extrae otro par, hace el mismo procedimiento y con la cabeza, asiente.   Supimos que esas espuelas brillosas y puntiagudas pasan por un procedimiento que para muchos es secreto todavía.  Se le arranca o corta la espuela de un gallo inglés.  Luego se hierve en agua caliente, se busca un "elastiquito" o cordón y se amarra, se sumerge nuevamente en agua hervida, luego en aceite hervido, después se usa un "forcep" o especie de boquilla metálica en la "boca de la espuela" y se trata de que no le entre aire porque puede partirse cuando pelea.  En otras palabras, se hace lo que se conoce en el argot gallístico como "caramelo".

Antes de ponerle las espuelas, el "armador" ya ha preparado el botón con su cortaplumas, enciende un fósforo para hacer líquida la cera, luego la "unta" en el "botón" del gallo.  Esto es un procedimiento sencillo, lo que no es sencillo es ajustar bien las espuelas y ponerlas en la "línea del matadero".  El "armador" tiene sumo cuidado de que la espuela salga en línea recta con la rodilla del gallo, de no hacerlo así, podría "ensartarse" él mismo con sus propias espuelas.

Del armadero pasa al pesaje.  Meten el gallo en una funda para, entre otras cosas, que no inicien el combate antes de tiempo.  Ya están casi listos.  Ahora nuestro actor recurre a su sapiencia de coleador.  Le da palmaditas y lo agarra por el rabo, lo azuza, lo mueve para ponerlo agresivo...Van los coleadores al centro del redondel y uno y el otro observan la agresividad del otro ejemplar.  Tienen muy presente el modo de soltarlo y la rapidez con que deben hacerlo porque si el otro es más rápido puede matarle el gallo casi en sus propias manos.

Soltaron los gallos y, como rayos, se abalanzan el uno al otro...Pasados unos minutos, se encuentra un gallo sin vida, producto de un "tiro al buche".  Por eso el gallero prefiere el gallo "patiamarillo rosón", gallo inglés.  ¡Que jamás se huye!

NAVIDADES EN MI PUEBLO

                        Tin Tun Tin Tun Tin Tun

                        Tin Tun Tin Tun Tin Tun…

                        Ay lo le lo la…

                        Lo lay le lo la…